
Así partían mis manuscritos con lápiz de mina, en papel cuadriculado, letra clara (sé escribir desde los cuatros años y siempre he tenido linda letra, bueno dejemosla en legible) dirigidas a ese hombre añoso regordete que transformaba mis sueños en realidad.
Recuerdo mis navidades desde que tenía 4, porque hay un VHS en casa con una de las navidades más lindas. Todos en familia, reunidos en la casa de mi madre, mucha gente alegría y regalos. Mi mamá sagradamente contrataba un viejo pascuero. Recuerdo hasta lo que me regalaron, una radio Sony que se titulaba "my first sony" de muchos colores, con mic y una pizarra OSOM! que la conectabas a la tele y podías dibujar, tenía muchas aplicaciones cool para esa época.
Descubrí que el viejo pascuero no existía, cuando tenía unos 5 años y a los 6 cuando ingresé a un colegio Franciscano, la hermana Eufemia reunió a todos los cursos y dijo que el viejito pascuero no existía, yo ya lo sabía y me sentí cool.
Pero y el trasfondo de la navidad? Lo dejaré para otro post, ya que hoy me dediqué a hablar de esos viejos regordetes, que a algunos hacían llorar y a otros reir.
Bonus track el V.P de mi jardín con una máscara que daba más susto que otra cosa.
3 Comente Aquí !:
La navidad es el recuerdo mas nitido de la felicidad de la niñez. Por cierto, también puede ser el recuerdo mas preclaro de la tristeza.
Estos días he leído cuanto puede marcar a una persona aquel regalo que pudo haber llegado, o aquel que no llegó, por falta de dinero del viejo gordo.
Personalmente nunca le tuve mucha simpatía al viejito aquel. Deje de creer muy pequeño también.
saludos!
Jaja que eri nanai :)
La navidad es una de las epocas donde las personas tienden a condensar grandes recuerdos... o quiza grandes decepciones
no se como llegue pero lindo blog ;)
Publicar un comentario