domingo, 7 de febrero de 2010

Las niñitas no podemos hablar de sexo

Hace tiempo que quería actualizar mi blog, hoy tengo el tiempo necesario, pero seca de ideas. Mientras estoy en el trabajo se me ocurren entradas bacanes, pero ahora que tengo el teclado a mi disposición, buena música de fondo, esas entradas que tenía en mente se fueron, no encajan y el texto pierde sentido.
Estaba en eso, hasta que le pregunté a un amigo si me sugería algún tema a lo que respondió: escribe sobre sexo, a lo que respondí ¿sexo? las niñitas no podemos hablar de sexo, y aquí nace mi entrada.
Es verdad, estamos inmersos en una idiosincrasia, donde la mujer aunque pueda votar, ser presidenta, ser reconocida como alguien exitosa, ganar el mismo sueldo que un hombre, sigue siendo mirada de forma extraña si habla de sexo. El por qué? existen muchas teorías. Hay unas que culpan al machismo, otras a la sociedad, y al final se llega a la conclusión que tiene un origen multifactorial.
Las mujeres aportamos mucho a lo mismo, es verdad que existe una nueva generación mucho más abierta, donde se puede hablar de touch & go y otros temas; pero si el hablar de experiencias sexuales suele ser a repetición, tanto hombres como mujeres te tildarán de maraca, sí maraca.
Las niñitas no podemos ser como los hombres, ellos son felices de casarse con alguna mujer que no tenga mucha experiencia sexual (no pidamos virginidad porque en eso si que hemos evolucionado) , pero si exigen eso ellos, ¿no deberían hacer lo mismo?. Como decía un amigo, el hombre si se acuesta con 100 minas es winner en cambio si una mujer se jacta de eso no es tan winner, por no decir puta.
Entonces, ¿qué hacer? honestamente no tengo la respuesta y creo que nadie la tiene por ahora. La evolución del papel de la mujer en la sociedad ha sido un verdadero torbellino; aunque aún falta demasiado para que al hablar de cosas que pasan en la cama nos consideren como iguales, simplemente como una más.