martes, 27 de octubre de 2009

Al primer hombre que quise y que siempre querré


Antes de comenzar a leer le sugiero que le dé play a la canción de abajo, en un comienzo es mala ( sí, lo reconozco), pero al pasar los segundos va mejorando, y de un modo extraño siento que homologa mis días. Recuerde, que en este blog escribo trozitos de mi vida.
Hoy tenía que salir, en realidad no me insentivaba mucho el día gris nuboso; pero ya que últimamente he andado un poco estresada, me propuse realizar las cosas que no he postergado y que creo que son la razón de mi fucking estrés.
Afuera llovía impetuosamente, así que preparé mis botitas café del perro gracioso de orejas largas (porque son bacanes y no se les pasa el agua) mi chaqueta larga "anti-lluvia" y salí. Extrañamente, mientras la gente pasaba a mi lado con paraguas y evitando esas gotitas de lluvia, con una música ad-hoc sonando en mis oídos, alcé mi rostro y me dejé acariciar por la lluvia, la gente me miraba un tanto rara pero yo lo disfrutaba.
Mis pasos se dirigían hacia la casa de mi Tata, no me di cuenta como los minutos pasaron y ya estaba tocando la puerta. Entré emulando la acción que hacen los perritos después que los mojan (bueno nunca tanto como un can) y le di un beso tierno a ese hombre añoso que tanto quiero. Me senté a su lado y hablamos de cosas, como el viaje que tiene planeado a Argentina, para el "quiero mis 15" de mi prima. Le pregunté si había ensayado para el vals y se enconjió de hombros dulcemente, le tomé su mano y lo invité a bailar conmigo, disfrute de sus sonrisas y de sus pasos un tanto rígidos, pero que aún con el pasar de los años demostraban que eran un buen bailarín. Disfrute esos instantes como nunca antes y deseé estar ahí en el baile de mi prima y robárselo un ratito ya que me lo imaginaba con su tenida formal implecable y con ese rico perfume que el usa.
Recordé las tarjetas que le regalaba para el día del papá cuando era pequeña mientras lo ayudaba a sentarse. Intentó hilar unas ideas, pero no recordaba ciertas cosas, es ahí cuando me pregunta: ¿Cómo se llamaba esa mujer con la cual me casé? - a mi cabeza se me viene la idea, de como puede pasar el tiempo y no recordar el nombre de la persona con la que estuviste casado más de 50 años y la cual fue protagonista de la mayor parte de tu vida- le respondo, "Nelly, Tata, Nelly" y aún así no podía recordarla. La visita estaba por terminar le digo que me voy a despedir y de su billetera saca diez mil pesos y me los da, sentí como si estuviese comprando mi tiempo y mi visita y fue en ese instante en el cual me quebré.
Miré el arco dorsal de su mano izquierda, y sus venas se veían cansadas, tortuosas y de un azul violáceo característico. le tomo dulcemente su mano y me quedo un ratito más.


Pensar que ahora nos sentimos lo máximo, que daremos todo a esos seres especiales que serán tu familia, pero lamentablemente pasará el tiempo y el mismo les hará no tenerlo para pasar una buena tarde contigo; cuando tu pelo se ponga gris, tu piel haya amado mucho, y tus ojos hayan visto muchas cosas.